30.6.08

España hoy

No sé si es cosa mía, pero me pareció que hoy todo el mundo era un poco más feliz por la calle. La gente no tocaba el claxon a las dos décimas de segundo de abrirse los semáforos y los roces en el curro se llevaban con la tranquilidad del que sólo se acuerda de que ayer se lo pasó tan bien que va a disfrutarlo mientras aún lo tiene fresco, le pese a quien le pese.

Decía esta noche a las tantas, recién llegado de celebrar la victoria en la Eurocopa con los amigos, que nos habíamos quitado un montón de traumas de encima. El primero, el de los cuartos de final, y el segundo el de la bandera. Ésa que tenía secuestrada la derecha desde hace ni se sabe y que ya vuelve a ser de todos. Igual que las ikurriñas que había en la grada el día de Italia.

Estas cosas se ven mejor desde fuera, claro. Y no lo digo sólo por los emigrantes (alguien se lo pasó en grande ayer en Berlín), hasta en el New York Times se dieron cuenta de que por fin dimos la impresión de ser un país serio y no una casa de putas.

Lo siento por Urkullu y compañía. O no. Que se jodan.

Que viva Torres y la madre que lo parió

Me la envaino las veces que haga falta, y con gusto. Desde ahora mismo reseteo mi relación con Fernando Torres, el futbolista que nos ha dado el gustazo de ganarle una Eurocopa a Alemania. Bueno, él y los otros trece que se dedicaron a bailar a los germanos desde el minuto quince, justo cuando dejaron de temblarnos las piernas.

Llevo horas con una sonrisa en la cara y dudo que se me quite al menos hasta dentro de quince días. La de complejos que nos hemos quitado de encima en noventa minutos. Esto sí que es terapia de grupo.

29.6.08

Final

Cuando me he levantado esta mañana (bueno, hace un rato) lo primero que se me ha venido a la cabeza es "esta noche jugamos la final de la Eurocopa". Sinceramente, casi había perdido la esperanza de ver a la selección ganar algo, pero jugando como juegan estos chavales está visto que se puede aspirar a todo.

La única pega es que enfrente estará Alemania. Dame a cualquier equipo en una final menos a estos. A nuestro favor, las dos formas de ganar que ha sacado España en esta Eurocopa: sufriendo en los penaltis contra Italia y bailando a Rusia. Y, ahora que no me lee nadie, tengo un pálpito con Torres, aunque haya estado desaparecido todo el mes de junio.

Faltan ocho horas.

25.6.08

Demócratas de toda la muerte

Vamos a dejar de hablar de fútbol, a escasas horas para que Alemania se meta en la final de la Eurocopa, y tratemos temas controvertidos, que ya sabemos que los políticos, al contrario que su cerebro, nunca descansan y siempre nos dan cosillas sobre las que reflexionar un poco. Para muestra, un botón:

La Diputación de León, siempre preocupada por sus ciudadanos, aprobó hoy en pleno una propuesta para animar a sus municipios a dedicar calles, parques y demás espacios públicos a las víctimas del terrorismo. Con esta iniciativa, pretenden lograr "un reconocimiento claro y explícito a todos estos ciudadanos que dieron su vida en defensa de la libertad y la democracia".

O sea, ya puedes ser el mayor hijo de puta que haya parido madre, de esos que le parten la cara a su mujer cuando llegan borrachos a casa cada noche, que si te pilla un pepinazo de un integrista zumbado (valga la redundancia) te conviertes milagrosamente en adalid de las libertades. Mejor, sin tener que recurrir a casos hipotéticos, que alguno de los que votaron esta mierda me explique la defensa de la libertad y la democracia que llevó a cabo durante su vida Luis Carrero Blanco, presidente del Gobierno durante la dictadura franquista asesinado por ETA.

Y todo ello votado por unanimidad, claro, que en este tipo de asuntos es mejor no enredar y tirar por la calle de el medio, no vaya a ser que perdamos unos votos y, con ellos, un sueldazo. Gilipollas...

23.6.08

¿Y ahora qué pasa?

Mi primer recuerdo de la selección española es del Mundial de México: los goles de Butragueño a Dinamarca y los penaltis contra Bélgica. Allí empezó la famosa maldición de los cuartos. Desde entonces, he visto a la selección caer en octavos (Italia '90), en cuartos (EE.UU. '94, Inglaterra '96, Corea '02...), en primera fase (Portugal '04) e incluso no clasificarse, como en la Eurocopa del 88.

Lo que nunca había visto era a la selección absoluta más allá de cuartos de final. Y encima eliminando a Italia por penaltis después de empatar a ceros, o sea, en su terreno (como bien lamenta La Gazzetta dello Sport). Lo que pasa, y creo que no soy el único, es que todavía hay que asimilar todo esto. No estamos acostumbrados a jugar en la última semana de un campeonato importante y por eso me da la sensación de que todos estamos espectantes, a ver qué pasa con eso de las semifinales.

¿Y si resulta que este año nos toca?

PD: Torres bien, ¿eh?

21.6.08

Verano (agárramela con la mano)

Esta noche ha empezado el verano, como bien nos recuerdan los treinta y pico grados de ahí fuera y las minifaldas, y qué mejor manera de comenzarlo que terminando los exámenes. Acabo de llegar de Fuenlabrada, donde me ha examinado el ex-CQC Mario Caballero (profesor de Periodismo Audiovisual) y donde vi cómo Turquía se cargaba a Croacia, Mejuto mediante.

A falta de conocer las notas de los dos exámenes de este fin de semana, y dado que todas las demás ya están aprobadas, este año, como el pasado, me regalo un concierto de heavy metal. Será el 11 de julio en Mérida, con los señores Dickinson, Harris y compañía (bueno, también van otros grupos, pero si no fueran los Maiden igual tampoco iba yo). Ganas que tiene uno de pasar calor, sí.

19.6.08

Aerotonterías

Ya escribí alguna vez lo estúpidos e inútiles que me parecen los controles de seguridad de los aeropuertos, llevados al extremo gracias al "amigo americano" y su paranoia terrorista tras el 11-S, pero hace unos días tuve la oportunidad de comprobarlo en mis propias carnes (bueno, no tanto) y sentir esa mezcla de impotencia y superioridad intelectual sobre el controlador de turno. Me explico.

Pasando la maleta por la cinta del aeropuerto de Alicante, la amable señorita que la atendía me pidió que le mostrara "un spray" que había dentro. Diligentemente, abrí la maleta, saqué mi desodorante y ya no lo volví a ver, porque la señorita, amablemente, me indicó que superaba el tamaño máximo permitido. Como no eran horas de montar jaleo y tampoco tenía ganas de discutir después del 2-0 que nos había metido el Alicante CF, dejé allí el desodorante, que supongo estará aprovechando el novio o el marido de la susodicha, y me fui a esperar a que saliera el avión.

Dicha espera, así como el viaje, la hice con el cortauñas y la maquinilla de afeitar que acompañaban al ya famoso desodorante en la maleta. También tenía la cámara de Localia y su correspondiente trípode, que por lo visto no es tan peligroso en el interior de un avión como un bote de spray mayor de 75 mililitros. Sí, uno de esos que se pueden conseguir en el "duty-free" que está justo enfrente del arco de seguridad...

18.6.08

Italia, one more time

Pasado el berrinche por el no-ascenso, es tiempo de comentar algo sobre la Eurocopa. Lo cierto es que entre viajes, trabajo y exámenes no he podido ver todos los partidos que quisiera, pero tengo algunas cosas más o menos claras, así que preparad las navajas para cuando me equivoque.

Lo primero, Torres. Unos y otros me venís recordando estos días el ya famoso (en este blog) palo al Niño y me pedís que recapacite y le saque de la jaula. Cierto es que ha hecho una grandísima temporada en el Liverpool (contra los porteros ingleses, esos que no les valen para su selección y quieren nacionalizar a Almunia) y que ha jugado bastante bien en los dos primeros partidos en Austria, pero sigue sin ser el referente y el crack que nos venden. Villa lleva cuatro goles, hat-trick incluido, y Torres uno, pero vosotros seguid idolatrando a Fernandito. Yo creo que la camiseta de la selección le pesa, no tanto como la del Atleti, pero le pesa.

Lo segundo, no va a dar tiempo a que Torres me cierre la boca (salvo que juegue hoy contra Grecia) porque el domingo Italia nos mandará para casa. Ayer comentaba con un amigo italiano que el día que la azzurra gane los tres partidos de la fase de grupos, caerán en el primer cruce. Ellos también lo saben y por eso sólo se esfuerzan cuando de verdad hace falta y pasan de las derrotas que no son definitivas. Lo que se llama saber competir.

Lo tercero, una final Holanda-Portugal estaría bonita, pero correríamos el riesgo de que el figurín de Cristiano Ronaldo ganase la Eurocopa y se creyera todavía más guapo, así que pasando de alianzas ibéricas y todos con la oranje. Sí, a Cristiano también le tengo manía, más que nada por su costumbre de buscar la cámara cada vez que hace algo, aunque sea atarse las botas.

Por último, hay que recordar que esto es una Eurocopa y aquí suele valer la vieja máxima: el fútbol es un juego de once contra once en el que normalmente gana Alemania.

16.6.08

Otro año en el pozo

Acabo de llegar a casa después de ganarle sólo 1-0 al Alicante, o sea, de no ascender a Segunda. Estoy jodido, para qué negarlo, porque tiramos trescientas veces y sólo pudimos meter una. Por los nueve mil y pico que llenaron el campo una hora antes después de estar todo el día dando guerra por Ponferrada. Porque se nos va David Amaral, uno de los mejores entrenadores que hemos tenido, y encima casi nos hace llorar a todos en la sala de prensa cuando se estaba despidiendo. Jodido por el penalti que le hicieron a De Paula y no pitaron, y porque me niego a creer que sólo nos ha faltado eso.

En fin, que el año que viene habrá que intentarlo de nuevo. Tenemos la ventaja de que no habrá equipos a los que hayamos dejado como nos han dejado a nosotros hoy.

10.6.08

4-1

Se jodió el buen rollito con Alicante y el Rico Pérez. El 2-0 de la ida nos ha dejado tocados, pero como dijo Amaral (nuestro entrenador, no la pesada esa que canta) todavía no estamos tirados en la lona. Como Saulo al ser derribado del caballo y ver la luz, mientras bajaba las escaleras del estadio del Hércules (donde también juega el Alicante) vi un 4-1 en el partido de vuelta, así que ya podemos ir preparando las ambulancias porque infartos hay seguro.

Nadie dijo que subir a Segunda fuera tarea fácil, y si no que se lo pregunten al Alicante.