1.8.11

Al otro lado del telón de acero

Mis recién iniciadas vacaciones me llevarán en breve a tierras que, no hace mucho, eran el otro lado del mundo, aunque estén ahí al lado. Me voy a visitar uno de los cachos de mundo con más historia en los últimos sesenta o setenta años, aunque ahora ya se han unido a la monotonía occidental y, supongo que por suerte para ellos, las noticias de la zona cada vez son más escasas, por no decir nulas.

En Florencia no caí preso del síndrome de Stendhal, espero librarme cuando me meta de lleno en la Segunda Guerra Mundial y todo lo que vino después. Ya les contaré a la vuelta.

1 comentario:

El Impenitente dijo...

Se ve que todavía no has vuelto.

Ayer salió en la tele Berlín. Un negro keniata corrió mucho. Hace un año estaba yo por allí. Un viaje inolvidable.