22.1.09

Quinientas

Con ésta ya van quinientas en este blog. Es cierto que en casi cuatro años ya podría haberme esmerado un poco más, pero menos da una piedra y hace más daño. Además está eso del silencio y la idiocia.

Como estamos en época de exámenes y encima estoy haciendo la reentrada en el trabajo después de dejar atrás la neumonía (pulmones limpios, o eso me dijeron), no hay tiempo para grandes celebraciones, así que brindaremos por el medio millar de entradas con una canción para solaz de los visitantes y otro día ya escribiré algo con más contenido.


19.1.09

Doscientos años de Poe

Un poco tarde, pero allá va mi recuerdo a los doscientos años que habría cumplido hoy Edgar Allan Poe. Si no saben de lo que hablo, las librerías están llenas de estupendas reediciones de sus obras completas, que no tienen desperdicio. Hasta Los Simpson homenajearon al señor Poe con una versión de su poema El cuervo:


(Vía videosift.com)

13.1.09

¿Los cien mejores qué?

A estas alturas no voy a escandalizarme porque una de las listas de la revista Rolling Stone no coincida plenamente con mi punto de vista. Ni siquiera me cabreo porque en ellas no aparezcan grupos o canciones que tanto yo como otro buen puñado de personas tenemos por cimas de la música de los últimos cien años. Pero es que lo de la última que han preparado no tiene nombre y, al menos, hay que decirlo y que se sepa. Aunque sean los cuatro que leen este blog.

Vale que hacer una lista de "los cien mejores cantantes de la historia" es jodido. Sobre todo si no te marcas unos límites en cuanto a estilos y luego no pones un solo cantante de ópera. Pero aun así hay cosas que no se pueden admitir, o no se podría si se tratara de algo serio. ¿Diecisiete tipos por encima de Freddie Mercury, entre ellos Bob Dylan y Lennon? Sí, ya. ¿Ian Gillan y Bruce Dickinson fuera de la lista y Björk dentro? Venga, hombre. Pero no se queda ahí la cosa, ya digo que esto es subjetivo. Hay algo mucho peor.

No sale Frank Sinatra. Y no me consta que el que dio el visto bueno a la lista haya sido despedido fulminantemente.

9.1.09

El día que Madrid descubrió la nieve (y se la enseñó al resto del mundo)

La nevada que ha caído en Madrid esta mañana no ha tenido sólo consecuencias negativas. Por ejemplo, ha servido para que los informativos de Antena3 nos enseñen a los de provincias lo que pasa cuando nieva mucho: los coches tienen que poner cadenas, la gente resbala por la calle, es difícil conducir...

Menos mal que ha nevado en la capital, si no los de fuera no estaríamos preparados por si pasa lo mismo en otros sitios. Avisados estamos.

8.1.09

Desde la ventana se ve el tren

Andan algunos vecinos de Ponferrada moscas con Renfe porque, dicen, se dedican a hacer maniobras con las máquinas de los trenes en la estación y eso molesta a los que viven cerca (léase pegados a las vías). Igual es cierto, como dice hoy el alcalde, que esas cosas se pueden hacer a otras horas o en otros sitios donde molesten menos, no lo sé.

Lo que sí sé es que es bastante normal que si vives al lado de una estación de tren, con bonitas vistas a las vías, tiendas a acabar hasta los huevos del expreso de las 2.14 y del regional procedente de Monforte de Lemos que va a efectuar su entrada por la vía dos. Vamos, que cualquiera se lo pensaría antes de comprarse un piso en un sitio así, por muy barato o muy amueblado que te lo vendan. Bueno, por lo visto, cualquiera no.

7.1.09

En blanco y negro

Ahora que George W. Bush va a abandonar la Casa Blanca, sería buen momento para desterrar algunos de los dogmas que el Imperio nos ha impuesto en los últimos ocho años. Por ejemplo, la teoría de "el que no está conmigo está en mi contra", que le sirvió tanto para invadir Irak como para recortar derechos a sus ciudadanos y, por extensión, a todo aquel que quisiera poner el pie en Estados Unidos.

Esta teoría ha calado tan hondo que los políticos locales la han hecho suya enseguida, como cuando Rajoy y Zapatero se enzarzaban en discusiones sobre ETA, e incluso la gente de la calle se ha contagiado de esta visión en blanco y negro del mundo, obviando la escala de grises y denostando el color. Por ejemplo, uno no puede decir que Israel se está pasando un huevo con los palestinos sin que le salten a la chepa con el terrorismo de Hamás, cuando lo normal sería pensar que si alguien está en contra de que bombardeen ciudades, tampoco le gustará que un tipo se inmole en un autobús lleno de gente.

Porque, según los mandamases judíos, lo de Gaza es la respuesta normal a los ataques terroristas de un grupo de palestinos. A mí, sin embargo, me parece que lo que están haciendo es lo mismo que si después de que ETA volara el aparcamiento de la T4, el ejército español hubiera bombardeado Bilbao y entrado a saco en San Sebastián, con la salvedad de que el País Vasco no está rodeado por un muro de hormigón. Sé que decir esto conlleva el riesgo de ser tachado de antisemita, proterrorista y, probablemente, de nazi (por aquello de la Ley de Godwin), pero a estas alturas tampoco me importa mucho.