10.1.08

La pregunta estúpida

Todos nos hemos enfrentado alguna vez a la pregunta estúpida por excelencia, aunque seguramente en diversas variantes. Dicha pregunta suele surgir en momentos de aburrimiento extremo, cuando uno de los integrantes del grupo pone cara seria, entrecierra los ojos y te suelta "¿y tú qué preferirías, un tiro en la rodilla o que te midan la espalda con un bate de béisbol?". Evidentemente, ni tú ni tu amigo os habéis visto jamás en esa tesitura ni, con suerte, os veréis nunca, pero él lo pregunta como si hubiera quedado con una banda de sicilianos rabiosos dentro de diez minutos.

Obviamente, como es una pregunta estúpida no tiene una respuesta inteligente salvo la opción C, esto es, enviar a la mierda al que pregunta. Obviamente también, como es una pregunta estúpida probablemente el que la hace no pase por su mejor momento de lucidez, así que no se conformará con que le mandes a tomar por saco e insistirá en conocer tu opinión sobre si es mejor que te arranquen las uñas con unas tenazas o que te desuellen con una espátula. Como era de esperar, una vez que, aburrido, te decantes por beber de un charco, te mirará con asco y responderá, razonadamente, que él habría elegido comerse un mojón.

Dicho esto, espero que todos los entrevistadores del mundo que lo lean se lo piensen dos veces antes de espetarle al músico de turno (a los "artistas" tipo Bisbal no les preguntan por cosas que no saben) aquello de "¿eres más de los Beatles o de los Rolling?" como si fuese obligatorio que al menos uno de estos grupos no sólo te gusten sino que hayan influido decisivamente en tu vida.

2 comentarios:

Zar Polosco dijo...

A Tino Casal, cada vez que le preguntaban si era de los Beatles o de los Rolling respondía que él era de los Kinks.

Y puestos a hablar de preguntas inteligentes, tú que estás metido en el periodismo deportivo, ¿hay alguna que lo sea en una rueda de prensa con futbolistas y entrenadores? Y no quiero meterte el dedo en el ojo. Sólo quiero tu opinión.

Álex dijo...

Hasta donde conozco, que no es demasiado, lo habitual es que no. Salvo casos excepcionales (algún fichaje, ganas de buscarle las cosquillas a alguien, cosas así) lo normal es que tendamos a hacer preguntas que incluyen la respuesta y esperar la creatividad del entrevistado. Triste pero cierto.

De hecho, en las ruedas de prensa de la Deportiva tenemos la gracieta de la primera pregunta, que siempre es "partido difícil, ¿no?".