19.1.11

Democracia a la española

Hace un rato, en la radio, aprovecharon el aniversario de la muerte de Enrique Tierno Galván para pedir a los oyentes que llamaran y contaran su experiencia con los alcaldes de sus ciudades y pueblos. Dos llamadas en concreto pueden servir para resumir el concepto que tenemos en España de lo que es una democracia y cómo ejercer nuestra responsabilidad ciudadana cada cuatro años, porque son conceptos que cualquiera se puede encontrar en una conversación política de calle y seguro que al lector le suenan bastante.

En la primera, una señora estaba encantada con el alcalde de su ciudad por todas las reformas positivas que estaba llevando a cabo. Sin embargo, no sin cierto rubor en la voz, reconoció que, en las últimas elecciones, había votado a la candidata de otro partido "por ser mujer y eso". ¿Quién quiere leerse un programa o informarse sobre los candidatos cuando es tan fácil como votar por sexo?

En la otra llamada, otra señora se declaraba "de izquierdas" y terminaba su intervención con "yo voy con el PSOE a muerte". A muerte. Más allá de la concepción de izquierdas y derechas que pueda tener esta señora para meter al actual PSOE ahí, me quedo con su compromiso inamovible de votar siempre al mismo partido, una idea muy extendida en toda España. Tanto, que apostaría algo a que si el PP y el PSOE pusieran como candidatos en las próximas generales a un cactus y un geranio, seguirían sacando sus casi 20 millones de votos de cada legislatura.

Así que ya lo saben. La política es aburrida y difícil de seguir a veces, así que es más sencillo votar según la tradición familiar o guiarse por aspectos tan útiles a la hora de gobernar como el sexo o el color de pelo de los candidatos.

2 comentarios:

El Impenitente dijo...

En España tenemos mentalidad futbiloera. Somos fieles a nuestros colores, pase lo que pase, hagan lo que hagan. Y el forofismo lo hemos llevado a la política más movidos quizá por las fobias que por las filias. Por eso PP y PSOE tienen un nicho inamovible de nueve millones de votos. Por eso se sienten impunes y hacen lo que les da la gana riéndose de nosotros.

Álex dijo...

Amén. Es algo entendible para las generaciones más mayores, que crecieron sin saber de qué iba eso de votar, pero lo jodido es que los que vienen (venimos) detrás siguen con más de lo mismo. De aquí a unos años, sistema bipartidista a la americana.