Hay una vieja máxima, muy aplicada en el mundo del cine, que dice que segundas partes nunca fueron buenas. Basta con ver El imperio contraataca o El Padrino II para darse cuenta de que dicha máxima hace más aguas que la defensa del Atlético de Madrid, pero también, al igual que ésta, de vez en cuando cumple.
No soy dado a recomendar libros. Primero, porque la gente no es muy dada a leer y sé que la mayoría de las veces la recomendación va a caer en saco roto. Segundo, porque la lectura es algo tan personal que es imposible saber cómo va a reaccionar otra persona, por muy bien que la conozcas, ante las andanzas de Don Quijote o las largas descripciones de El Señor de los Anillos. Así que, salvo contadas excepciones, nunca recomiendo un libro. Pero sí lo contrario, y es lo que voy a hacer una vez terminada esta larga y, aparentemente, inconexa introducción.
Desde hace unos meses, pueden encontrar en las librerías la continuación oficial de Drácula, titulada en un alarde de imaginación Drácula, el no muerto. Está escrita a cuatro manos por un descendiente de Bram Stoker y otro señor, descendiente a su vez de alguien llamado Holt. Al menos eso es lo que parece al ver la portada, porque al leer lo que tiene dentro uno se da cuenta de que, en realidad, está escrita con el culo. Les hago un resumen para que sepan a qué atenerse: Drácula, Erszébet Báthory, Jack el Destripador y Titanic. Revuelto, no agitado. Por supuesto, habrá película y cumplirá a rajatabla con la máxima expuesta al principio.
No conozco a la mitad de ustedes ni la mitad de lo que querría, y lo que yo querría es menos de la mitad de lo que la mitad de ustedes merece. (Bilbo Bolsón)
18.2.10
16.2.10
Cruces
A estas alturas, todo el mundo sabe que, si cruzas tigres con leones (inserte aquí su rima) y dependiendo de cuál de ambos sea la madre, obtendrás un ligre o un tigón.
Bajo esta premisa, El Padrino y yo discutíamos el otro día qué saldría del cruce entre los personajes principales de la mítica serie de dibujos animados La vuelta al mundo de Willy Fog. En la misma, Willy Fog es un león y su novia, Romy, una pantera.
Como ya habrán adivinado los más avispados lectores, de ahí no puede salir otra cosa que una litera o un panteón.
Igual tenía más gracia el sábado por la noche...
Bajo esta premisa, El Padrino y yo discutíamos el otro día qué saldría del cruce entre los personajes principales de la mítica serie de dibujos animados La vuelta al mundo de Willy Fog. En la misma, Willy Fog es un león y su novia, Romy, una pantera.
Como ya habrán adivinado los más avispados lectores, de ahí no puede salir otra cosa que una litera o un panteón.
Igual tenía más gracia el sábado por la noche...
3.2.10
Igualdad 2.0
¿Se imaginan una competición popular en la que sólo pudieran participar hombres? El lío que montarían desde el Ministerio de Igualdad se iba a escuchar hasta en Saturno. Sin embargo, para el Instituto Vasco de la Mujer, una carrera sólo para mujeres es merecedora de un premio... ¡a la igualdad!
Bravo por ellas. Las sufragistas (y no pocos lingüistas) deben estar retorciéndose en sus tumbas con este nuevo concepto de igualdad.
Bravo por ellas. Las sufragistas (y no pocos lingüistas) deben estar retorciéndose en sus tumbas con este nuevo concepto de igualdad.
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