23.11.05

Talibanes científicos y Cuatro

En lo referente a medios de comunicación, la blogosfera está que arde con el nuevo canal de televisión del grupo Prisa, Cuatro, y especialmente con uno de sus programas, Cuarto Milenio, presentado por Iker Jiménez, al que un grupo de lo que se podría llamar "talibanes científicos" no han dudado en atacar incluso antes de que se estrenara (si no fueran hombres de ciencia cabría pensar que tienen dotes adivinatorias o creen tenerlas). El punto culminante es este "Manifiesto por la cultura veraz" que la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (ARP) está enviando a los medios de comunicación. En el mismo, se señala a los programas "pseudocientíficos" como una de las fuentes de la incultura en nuestra sociedad y, aquí viene lo gordo, se pide a los medios la eliminación de dichos programas y de las secciones basadas en supersticiones.

Por un lado, me da no sé qué que una asociación que se dice defensora del pensamiento crítico y de la cultura anteponga (incluso que proponga) la eliminación de estos programas (punto 1 de las peticiones del manifiesto) a la creación de otros con contenidos más científicos (punto 2). Por otro, me escama que se centren tanto en la figura de Iker Jiménez y de Cuatro cuando ni son los primeros en hacer este tipo de programa, ni son los únicos y ni siquiera son los peores. Porque, ¿qué pasa con las emisiones de contenido religioso de TVE que, además de estar basadas en creencias insostenibles científicamente, estamos pagando entre todos? ¿Qué pasa con otros programas, como "La Rosa de los Vientos" (Onda Cero)? ¿Qué pasa con las revistas tipo "Año Cero" que hay en los kioskos? Y si hablamos de atentados a la Cultura, ¿dónde está en este manifiesto la crítica a tomates, hermanos, operaciones, selvas y demás programas plagados de personajes en el límite de la normalidad que nos venden su analfabetismo como medio hacia el triunfo personal?

Pues no, todos se han centrado en Iker. Le han tachado de vender Ciencia (falso, siempre se ha autodenominado periodista de investigación), de dar propaganda a teorías pseudocientíficas (yo diría a exponerlas sin más y en otros casos también a desmontarlas) y de aseverar la realidad de los casos que cuenta (cuando en realidad es el primero en definirse como escéptico). Lo triste es que muchos de esos defensores a ultranza de la Ciencia y el empirismo admiten que no han oído o visto nunca los programas de Iker Jiménez, al que por cierto se le pueden reprochar otras cosas, como la falta de profundidad de casi todos sus reportajes, lo cual tratándose de periodismo de investigación sí me parece que tiene más delito.

También cabría hablar del poco aprecio que parecen tener los señores de ARP por nuestra sociedad, a la que desposeen de toda capacidad de crítica, situando su inteligencia por debajo del último de los primates al dar por hecho que todo aquel (salvo ellos, claro) que vea estos programas se va a creer a pies juntillas todo lo que cuentan.

Pues bien, a mí el programa de Iker Jiménez me parece entretenido a veces (dependiendo del tema que se trate), los invitados que lleva no son los típicos pirados que aseguran hablar con dios (como el presidente de Estados Unidos) y la exposición de los temas está hecha desde la "ignorancia", es decir, planteando asuntos cuya explicación no se conoce pero no por ello achacándola a hechos sobrenaturales.

Dicho esto, y desde el desprecio que siento hacia los aprovechados que sí engañan a la gente (adivinos, curanderos milagrosos o viajeros interestelares varios), rechazo el susodicho manifiesto aunque me uno a su punto segundo:
2. La creación de programas culturales entretenidos: de historia, ciencia, tecnología o cualquier otra rama del saber.
Como punto final, una cita que viene bastante al caso:
Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro.
Atribuida a Groucho Marx

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